domingo, 27 de febrero de 2011

LISTAS DE DESEMPLEO


No veo ocupando la cola para inscribirse al paro a Moammar al-Gadafi acompañado de sus vírgenes, ¡que gasto tiene el tío! porque vírgenes serán pero supongo que comerán como todo ser viviente, le va a costar adaptarse a la nueva situación. O a Ben Alí que después de 20 años de trabajar en y por Tunez, estos deciden darle el pasaporte. O a Hosni Mubarak, que después de 30 años en el poder, se ve sentado en una silla esperando que abran la puerta del INEM, supongo que le acompaña su hijo que pensaba hacerse cargo de Egipto, el padre lo tiene más crudo, con 82 años no te dan trabajo en ningún sitio. Y al hijo haber donde lo colocamos, que salvo sodoma y gomorra no creo que este preparado para otros menesteres. Y que me decís de Ali Abdallah Seleh, ha durado 32 años en Yemen. Pobres que pena de dan mayores y derrocados. ¡PUES NO! pena ninguna, ya quisieran los españoles parados tener el capital que estos individuos han amasado con el sudor y la sangre de su pueblo. Se perderán en una isla paradisíaca.


MUAMMAR AL-GADAFI, LA CAIDA DEL GIGANTE

Hay que ver lo que cuesta admitir una derrota sobre todo cuando te crees por encima del bien y el mal. Estos hombrecillos que juegan a ser Dios al final el pueblo cansado de sus abusos y desatinos acaban poniéndoles en el sitio que les corresponde. El olvido. Aunque en este caso será difícil olvidar el coste humano que esta dejando deshacerse de este parásito. Cabe una reflexión ¿cual es su sitio?, ¿realmente existe algún sitio para este tipo de personajes? que han acampado a sus anchas, se han movido con libre albedrío y pisoteado los derechos humanos de su pueblo.
 Lo más triste de este caso, es quien ocupará su lugar. Los países árabes están a años luz de la igualdad y el respeto, viven anclados en el pasado, dan demasiada importancia a las tradiciones, sin darse cuenta que esas tradiciones son las causantes que de lleven una vida mísera, carente de espectativas mientras sus dirigentes nadan en la abundancia y se ven rodeados de los caprichos más estrafalarios.
Pero algo se mueve en el mundo árabe, ¿estaremos viendo su despertar?....